jueves, 14 de mayo de 2015

El primer Bolívar de Lagunillas

La esmirriada estatua de El Libertador en Ciudad Ojeda (actual)


"Yo conocí a Bolívar en 1930, un poco antes que Neruda lo conociera en las bocas del Quinto Regimento. 

Se cumplían cien años de la muerte del héroe. Y Venezuela había pagado su deuda a sus acreedores extranjeros.

(...)
Los trabajadores de ‪#‎Lagunillas‬ resolvimos, por nuestra parte, levantar una estatua al Libertador, ya que la inmensa mayoría no habíamos visto a Bolívar en el bronce.
 
Se llegó al acuerdo de que se nos descontara un salario a cada uno para llevar a cabo la patriótica idea. Éramos miles de asalariados.
 
(...)
La estatua, un busto asombrosamente minúsculo, quedó prisionera en un corral, entre 
alambradas tendidas por la empresa dueña de vidas, yacimientos y espacios
 
(...)
Aunque analfabetos, nos dábamos cuenta de que nos habían robado aquellas autoridades formadas por "coroneles" sanguinarios". 

Jesús Faría, 
Discurso con motivo del Bicentenario del Libertador Simón Bolívar, 1983.