viernes, 12 de diciembre de 2014

A 30 años del triunfo de Chela

1984    Festival Una Gaita para el Zulia

Portada del LP del incomparable festival




Participaron 10 composiciones que hoy son patrimonio de la zulianidad. Gaiteros de Pillopo obtuvo el favor del jurado y del pueblo. Entérese cómo hizo Chela para que Astolfo brillara más que el sol sobre MaracaiboDescarga el disco si te interesa.

Por: Ernesto J. Navarro 
Este texto apareció publicado en el Diario Panorama
el 18 de Noviembre de 2014 

Cuando Neyla Moronta y Juan Carlos Mor Fuentes dijeron en televisión que “El mercado de los buchones” era la gaita ganadora del primer festival Industrias Pampero: “Una Gaita para el Zulia”, Chela Tremont pegó un grito tan fuerte, que sus vecinos en Puerto Nuevo (Lagunillas) creyeron que algo le había pasado. Dejó el televisor encendido, las puertas abiertas, salió al patio a celebrar “suvictoria y bailó sola de alegría en medios de los coquillos que adornaban el jardín.

Tenía razones para estar eufórica. Ella pasó varios meses de ese año 1984, recortando de Panorama los cupones con los cuales la gente del común podía votar por las gaitas participantes, pero ella en particular se convirtió -por voluntad propia- en una especie de jefa de campaña de Astolfo Romero.

Cada uno de sus vecinos -en al menos 10 cuadras a la redonda- recibió la visita de Chela, escuchó la gaita y pacientemente aceptaron que ella los sermoneara con cada atributo de esa composición. Luego, hacía que firmaran los cupones que ya tenían marcado el check list en la composición que presentó Gaiteros de Pillopo.

Chela, tenía como un radar que le indicaba la hora en la que las radios promocionaban esa gaita y subía todo el volumen del equipo de sonido. Los vecinos que ya le habían entregado su voto y que ella depositaba religiosamente en los buzones, hacían lo mismo y con ello las melodías se amplificaban y así, la voz de Astolfo pasaba de calles a esquinas en aquel campamento petrolero.

Esa noche, las presentaciones en el Círculo Militar de Maracaibo, eran el punto culminante de un festival donde, al decir de León Magno Montiel, indiscutible cultor gaitero, “participaron los mejores compositores y las mejores agrupaciones del momento”.